domingo, 29 de abril de 2018

TEPOZTECATL : DIVINIDAD DE LA FERMENTACION

                                         T E P O Z T E C A T L   T E P O Z T E C A T L         " Persona  del  Hacha  de  Cobre "           En la mitología mexica es dios de la fermentación, dios del Pulque, de la fertilidad y uno de los diosecillos de la embriaguez, los 400 Centzon Totochtin, los cuatrocientos hijos de Patécatl Dios de la Fermentación y MayáhueL la Diosa del Maguey.  Patrón de la fertilidad. Es considerado patrono de Tepoztlán 
                                 
(Morelos). Cuentan las leyendas, que había una hermosa muchacha a la que le gustaba bañarse en el río Atongo. Ella no lo sabía, pero el dios  del viento (Ehecatl), la observaba a diario y se quedo prendida de ella. Un día enviaría un viento
fecundado sobre la muchacha y quedaría embarazada. Cuando nació aquel niño, el padre de la muchacha intentó varias veces deshacerse de él. En una ocasión, lo arrojaría contra las rocas desde un acantilado, pero el viento lo depositaría en una llanura.  Otra vez lo dejaría entre unos agaves (plantas espinosas), pero al poco tiempo sus hojas espinosas se
doblaron hasta llegar a su boca y darle de beber. En otra ocasión lo arrojó a un nido de hormigas gigantes, pero estas, en lugar de picarle, le alimentaron. Por último, abandonaría al niño. Pero un matrimonio de ancianos, que descubrió al bebé, lo adoptó. Próxima a la casa de Tepoztécatl
habitaba Mazacuatl, una temida serpiente de Xochicalco, a la que la gente del lugar daba de comer por medio de la ofrenda humana de ancianos.  En cierta ocasión, los señores del pueblo anunciaron padre adoptivo de Tepoztécatl que debía ser sacrificado a esta serpiente. Pero Tepoztécatl decidió entregarse en su lugar. Por el camino, iría recogiendo aiztli
(pequeñas lascas de obsidiana), y, cuando llegó frente a la serpiente Mazacuatl, esta lo devoró rápidamente, pero él lograría salir desgarrando desde el interior sus entrañas con los 
fragmentos de
obsidiana. De regreso a su hogar, pasaría cerca de una fiesta en la que estaban tocando el teponaxtli y la chirimía (flauta). Tepoztécatl deseó tocar estos instrumentos, pero los anfitriones de la fiesta se lo impidieron, así que envió una tormenta que lleno de arena a los ojos de todos 
los presentes  desapareciendo
con los instrumentos. Lo persiguieron y, cuando ya lo alcanzaban, se dice que orinó y formó así la garganta que atraviesa Cuernavaca.  Llegó a Tepoztlán y tomando posesión del cerro Ehecatépetl.  Tepoztécatl  fue designado Señor de Tepoztlán, y años después
desapareció.  Hay quienes dicen que se fue a vivir junto a la pirámide del cerro de Tepozteco para siempre. 
El Tepozteco, es un lugar arqueológico que  tiene una  pirámide que domina la ciudad de Tepoztlán. 
La pirámide que se encuentra en lo más alto del cerro  es un adoratorio construido por los Xochimilcas que habitaron la región  en honor de Ometochtli-Tepoztécatl.